Descubrir y aprovechar mis virtudes y talentos

 
Cuántas veces en la vida nos hemos preguntado: ¿En qué soy bueno(a)? ¿A qué debería dedicarme? ¿Es esto que estoy haciendo lo que me corresponde en la vida? Y por qué surgen esas preguntas, pues porque muy dentro, en algún momento, ha habido alguna sensación de inadecuación, de descontento, de insatisfacción o de duda con respecto al lugar que te corresponde ocupar en este mundo… Y ¡gracias al cielo por eso!
 
¿Sabes qué si no fuera por los síntomas, no iríamos al médico para preguntarle qué nos pasa y él no podría ayudarnos a sanar de alguna dolencia, verdad? De la misma forma, si no tuvieras esos cuestionamientos internos, no te darías cuenta de que hay algo maravilloso, hermoso, genuino y único dentro de ti que solo está esperando el momento propicio para surgir. Pero, ¿cómo le haces para descubrirlo? No te preocupes, aquí encontrarás algunos consejos prácticos para ayudarte a desarrollar tu potencial.
 
Antes de empezar, quiero decirte que si alguna vez llegaste a pensar que no tenías nada especial que ofrecerle al mundo o alguien te hizo sentir así, te pido que hagas un pequeño experimento: observa la palma de tus manos, específicamente las yemas de tus dedos; muy bien, ahora responde a esta pregunta: ¿hay alguien más en este planeta que tenga las mismas huellas dactilares que tú? ¡Claro que no! ¿Lo ves? Ya desde tu nacimiento está determinado que eres un ser único y que has venido a la vida a compartir un don que nació contigo y que solo TÚ tienes la capacidad de realizar de manera original.
 
Trata de recordar ocasiones -y si son varias aún mejor- en las que te han elogiado por algo. Te maquillaste tú misma, te quedó muy bien y te lo dijeron; te gusta tejer, te hiciste alguna prenda en tejido y te hicieron buenos comentarios; cocinas un plato que te queda tan bien que siempre te piden que lo prepares para las fiestas; en fin, piensa en tu situación y hallarás los ejemplos.
 
Si lo que haces lo ves como algo “sin mucho mérito” porque te resulta muy fácil, es porque precisamente al ser un don ya viene contigo, no tienes que hacer mucho esfuerzo para desarrollarlo. Pero eso es lo que lo hace especial, pues si observas a las personas a tu alrededor no todo el mundo sabe hacer aquello de la manera en que a ti se te da, y ese puede ser tu regalo para la humanidad.
 
A fin de cuentas, todos estamos en el mismo barco, en este enorme y mágico planeta, en el que al final la idea es ayudarnos mutuamente. Y qué mejor manera de hacerlo que poniendo al servicio de otros los regalos maravillosos que ya traes contigo. Al hacerlo, no sólo te sentirás mejor contigo, sino que además estarás feliz, porque disfrutarás el proceso; y prosperarás, pues te estarás dedicando a aquello que más amas hacer de la mejor manera posible.
 
Recomendación final: Para facilitar el proceso de descubrimiento de tus dones te recomiendo una esencia floral de Bach llamada Cerato. La energía de esta flor te permitirá confiar en tu sabiduría interior para encontrar y seguir tu verdadera vocación en la vida.
 
Me encantaría que compartieras tus comentarios y experiencias con respecto al descubrimiento de tus dones, así que puedes escribirme a:

L.carolina.granado@gmail.com
 
¡Hasta muy pronto!
 
Lic. L. Carolina Granado, BFRP.