¿Cómo crear Hábitos Atómicos?

Generalmente, pensamos que para lograr un gran cambio (cuando de hábitos hablamos) requerimos incorporar acciones de la misma dimensión, por el contrario, pensemos que la manera más efectiva de crear un hábito explosivo en nuestra vida, es realizar pequeños ajustes, casi imperceptibles, que en ocasiones nos llevarían menos de 3 minutos y sorprendernos con su eficacia.
 
¡No necesitamos poner el mundo patas arriba!
 
Aplicando el principio del 1%, incorporar pequeños hábitos cotidianos, que si los ves por separado, parecerían insignificantes, pero su eficacia radica en su conjunto.
 
Aunque no es sencillo incorporar estos hábitos diminutos, conscientemente sabemos que tienen innumerables beneficios. La pereza, la falta de motivación y la ganas de procrastinar parecen estar al acecho.  
 
No sientas frustración si no lo logras en los primeros intentos, ya que tiene su razón ya comprobada.
 
Nuestro cerebro busca generar una recompensa inmediata, nos atrae la satisfacción instantánea y prefiere resultados rápidos, pero en cambio, le cuesta todo aquello cuyo resultado llegará a largo plazo.  
 
Esta es la razón por la que nos cuesta llevar a cabo un plan de dieta o meditar a diario, pero nos sentimos tentados a ver otro capítulo de una serie en Netflix o deslizar el dedo en la pantalla del móvil en nuestra Red Social favorita.
 
Pero, ¿por qué incorporar nuevos hábitos?
 
Cuando queremos incorporar nuevos hábitos, generalmente es porque no estamos satisfechos con los resultados que estamos obteniendo.
 
¿Cómo lo logramos?
 
Lo primero que debemos revisar es nuestra auto-imagen, si nuestra imagen falla tendremos más resistencia para hacer algo que no esté alineado con ella. Enfócate en quién quieres ser y dale argumentos a tu cerebro para que se haga esa imagen.
 
Existen estrategias para hacerle “trampa” a nuestro cerebro y conseguir placer en la ejecución de un hábito, como lo explica magníficamente James Clear en su libro innovador “Hábitos Atómicos”, nos revela cómo esos cambios pequeños pueden crecer hasta llegar a cambiar nuestra carrera profesional, nuestras relaciones y todos los aspectos de nuestra vida, nos propone 4 leyes de cambio de conducta que podemos resumir en:
 
1) Hacer un hábito Obvio y Conciso.
Definir de manera explícita el lugar, la hora y los detalles del hábito que deseamos incorporar y anclarlo a uno que ya existente.
Ejemplo: Meditaré 5 minutos después de tomar mi taza de café observando el cielo en el sofá de mi sala.
 
2)Hazlo Atractivo.
Anticipar los resultados satisfactorios.
Ejemplo: Ahorraré una moneda cada día y en 60 días gastaré la mitad en un masaje.
 
3) Hazlo Sencillo.
Planear el hábito sin que tome mucho tiempo al principio, luego se puede aumentar conforme pasa el tiempo.  
 
4) Hazlo Satisfactorio.
Mantener la motivación, pensando en desafíos continuos que exijan algo de dedicación y nos lleve a superar nuestros límites.
 
Incorporar hábitos que nos ayuden en nuestros objetivos contribuirá con nuestro bienestar general.
 
Comenzar modificando pequeñas conductas y trazar a partir de ellas los siguientes pasos. No esperando resultados inmediatos, disfrutando cada parte del proceso y cuando menos lo esperemos, seremos las personas que siempre hemos querido ser.