Miedo Parte VII

El miedo que tú generas con tus pensamientos.

Vimos entonces que las emociones que pueden lastimarnos se caracterizan por tener un pensamiento atrás. Vamos a estudiar ese pensamiento en relación con el miedo.

El miedo es una emoción que está a este segundo nivel generada por un pensamiento… que por cierto, tú pusiste, consciente o inconscientemente.

Antes de darte la metodología para desarmar tu miedo, sugiero que siempre te hagas esta pregunta: ¿qué sentido tiene que yo siga pensando así, generando miedo? Cuando digas ¡basta! no me quiero seguir torturando, en ese momento es buena idea empezar a trabajar. ¿Cómo?

Utilizaremos el triángulo de las actitudes del Dr. Alfonso Ruiz Soto. Visualiza un triángulo. Al centro, coloca la emoción que quieres trabajar y en cada punta, ubica tus pensamientos, creencias y valores respectivamente, que son los ladrillos con los que construyes tu miedo y ahora, vamos paso a paso con este ejemplo:

Coloca tu emoción al centro del triángulo, en este caso el miedo, especificando miedo a qué; por ejemplo, miedo a contagiarme de Covid y a morir (trabaja solo una emoción a la vez). Y ahora analizaremos cómo construyes ese miedo con:

• Pensamientos que definiremos como convicciones racionales. ¿Qué estoy pensando?; por ejemplo “Todos nos vamos a morir. Seguro a mí me lleva la chingada, con la pinche suerte que tengo…” y empiezas a armar todos estos procesos de pensamiento que son la leña que alimenta al fuego de tu miedo.

• Creencias (que son formas de pensamiento también) pero definiremos como certezas intuitivas; por ejemplo “Yo creo que lo que estamos viviendo es un castigo divino y frente a eso no hay nada que hacer”… mááás leña al fuego.

• Valores, que definiremos como preferencias afectivas. Tú puedes decir “No puedo más vivir encerrado”.

Entonces te invito a lo siguiente:

Si mi sistema de pensar, de creer y de valorar las cosas es lo que está construyendo a mi miedo, pues tengo que reconstruir este sistema. ¿CÓMO?

Cuestiona el pensamiento perturbador y dale voz a tu parte sana y creativa. Piensa distinto, por ejemplo “Efectivamente todos nos vamos a morir, pero nadie sabe cuándo ni cómo, así que ¡A disfrutar la vida mientras la tenga!”

Cuestiona tus creencias. ¿Puedes construir otra creencia para ti? Tal vez, “Esta es una oportunidad para cuestionar qué estoy haciendo con mi vida y como humanidad, qué estamos haciendo con LA VIDA”

Cuestiona tu forma de valorar las cosas “Es que no soporto estar encerrado” sí pero tal vez valores más el estar ¡vivo! Y valores el contribuir con tu encierro a que la enfermedad no se propague tan rápido. Pregúntate, ¿Qué valoro en este momento?, ¿realmente vale la pena?

En síntesis, construye nuevos pensamientos, creencias y valores para poder transformar tu miedo.

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