Orgullo Azul

El autismo es como escalar una montaña desconocida, bajo la tormenta o el sol ardiente, empiezas a subir con miedo y poco a poco vas descubriendo que desde ahí la vista es maravillosa”

¿Alguna vez te lanzaste en paracaídas? Justo antes de saltar, estás aterrado y quieres volver atrás pero, ya no hay retorno, tienes que saltar y con dolor, miedo e incertidumbre los primeros segundos son terribles hasta que descubres cuán hermosa es la vista y la increíble sensación de libertad.

Así es cuando recibes el diagnóstico de autismo de un hijo, como estar en un lugar que te da miedo e incertidumbre, quieres volver tus pasos, pero es imposible y te toca vivir la experiencia. Con el paso del tiempo vas descubriendo el paisaje y el lado del autismo que nadie cuenta, ese que solo se conoce cuando lo vives.

Vas encontrando en tu camino personas que de otra forma no habrías conocido y te das cuenta de que: todas las piedras que ibas encontrando en tu camino son las que van marcando el rumbo de tu vida, y a pesar de que no todo es color de rosa, las cosas maravillosas son tan grandes que no cambiarías ni una sola piedra.

Encuentras personas que te dan una mano, con las que conectas alrededor del mundo, personas que entienden lo que vives, que hacen suyas tus tristezas y también tus alegrías, personas que comparten contigo un libro, un consejo, la sabiduría de la experiencia y también emociones y sentimientos profundos.

Conectas con tu hijo de una forma sumamente profunda y experimentas una conexión y un amor tan fuerte… tan grande… que es imposible de describir. Valoras un beso, una caricia, expresas amor con miradas, valoras cada palabra y celebras cada pequeño logro como un campeonato mundial.

Te conviertes en un mejor ser humano, más sensible, empático y aprendes a aceptar a las personas, a no juzgar, aprendes a dar la mano y a reconocer a otra madre igual a ti. Eres más comprensiva y aprendes a atesorar los buenos momentos y a mantener la calma aún cuando parece que el barco se está hundiendo.

Descubres un amor incondicional, puro y transparente como ninguno, conoces el verdadero significado de UNIDAD cuando cada 2 de abril el mundo se ilumina de azul por todas las familias que tienen, por lo menos, un miembro con autismo. Ser una familia azul tiene (como todo) luz y oscuridad.

La luz es una luz radiante y potente como lo es la unidad, millones de familias alrededor del mundo encendiendo una luz azul como símbolo de nuestra lucha por un mundo más justo, soltando un globo que lleva consigo el dolor de la exclusión y la discriminación y llevando el azul en el corazón con orgullo.

Porque tener un miembro de nuestra familia con autismo no es una tragedia es un ORGULLO.

Tere HR
Centro de Autismo Integra IAP