Preocuparme Vs Ocuparme de mi hijo con TEA


“Las cosas buenas suceden cuando te levantas y luchas con pasión para lograr tus objetivos”

Después de recibir el diagnóstico de autismo empiezan las preguntas y las preocupaciones, ¿algún día va a hablar?, ¿será autónomo?, ¿va a perder todas sus capacidades?, ¿va a agredir a otros o a sí mismo siempre?, ¿qué va a ser de él cuando yo ya no esté? Entre otras mil.

Todos nos hacemos las mismas preguntas y las respuestas las tenemos nosotros. El futuro de nuestros pequeños está en nuestras manos, nosotros podemos ser los mejores o los peores terapeutas para ellos, porque van a terapia una hora a la semana, el resto del tiempo están con nosotros.

Su futuro depende del nivel de compromiso que adquirimos con ellos, de nosotros depende si ellos avanzan o retroceden. De nada sirve llevarlo a muchas terapias si no nos comprometemos en casa. Es como querer un licuado, poner los ingredientes en la licuadora y no encenderla. Si no la enciendo no tendré licuado.

Llevar a terapia es comprar los ingredientes para el licuado, si no me comprometo y no trabajo en casa con mi hijo será como tener en la cocina los ingredientes y esperar que se metan solos a la licuadora, la conecten, la enciendan y me sirvan el resultado en el vaso. Yo tengo que generar el resultado, mi hijo depende de mí.

Preocuparse es subir al carrusel y dar vueltas a las cosas sin llegar a ningún lado. Ocuparse es montar el caballo, tomar las riendas, aprender a cabalgar y emprender el viaje descubriendo los diferentes caminos, a su propio ritmo y disfrutando de la vista comprometidos para llegar a la cima.

El potencial de tu hijo (con o sin autismo) es como si te dieran semillas. Tú decides si te preocupas pensando que son solo semillas, resignarte a que nunca serán más que eso o creer en el potencial de tus semillas. Las siembras, las cuidas, trabajas la tierra con pasión, dedicación y paciencia. Podrás recoger los frutos de tus esfuerzos, pero necesitas trabajo constante para obtener resultados.

Necesitas creer en el potencial de tu hijo, llevarlo a terapia para obtener los ingredientes, comprometerte a aprovechar cada oportunidad para trabajar tus semillas si quieres obtener resultados. Puedes tener los mejores ingredientes, pero recuerda, si no haces lo que te corresponde, no obtendrás los resultados esperados.

Lo único que cae del cielo es la lluvia. Si queremos que algo maravilloso suceda hay que levantarse y producir los cambios necesarios para lograrlo. Un marinero no se convierte en experto sentado en la orilla, lo hace metiéndose al mar. Aprende a navegar en el agua, bajo la tormenta o en completa calma.

La única forma de convertirnos en expertos en algo es invirtiendo esfuerzo, dedicación, pasión y entrega, una y otra vez hasta que podamos lograrlo. Siempre que hay vida hay oportunidad de cambiar las cosas, siempre que crea en mí y en mis semillas y me ocupe de ellas voy a obtener resultados.

Tere Hernández
Centro de Autismo Integra IAP
Tere HR